La brecha retributiva entre mujeres y hombres es del 15,74%
El estudio “La brecha retributiva entre mujeres y hombres: causas, evolución y consecuencias” ha sido elaborado por Fundación Mujeres
La subida progresiva del SMI ha impulsado la reducción de la brecha salarial
12/02/26 – El Instituto de las Mujeres, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Igualdad, ha presentado esta mañana el estudio “La brecha retributiva entre mujeres y hombres: causas, evolución y consecuencias”, elaborado por Fundación Mujeres, que analiza la evolución y los factores que inciden en la brecha retributiva, aportando una visión detallada de las causas y consecuencias. El estudio ha sido elaborado a partir de la última Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada en 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE), relativa a datos de 2023.
Los resultados muestran que las mujeres perciben 4.781,18 euros menos al año, lo que supone una brecha salarial del 15,74%. Según los datos del INE, la ganancia media anual de los hombres fue de 30.372,49 € y la de las mujeres 25.591,31 €.
La evolución de la brecha retributiva de la ganancia media anual entre 2008 y 2023 indica que la brecha en 2023 en España se sitúa en el 15,74%, el valor más bajo de la serie, mientras que el más elevado se produjo en 2013, con un 23,99%.
La brecha salarial se incrementa con la edad
Según la edad, aunque hay brechas en todos los grupos, en 2023 la brecha más elevada se presenta en el grupo de 55-59 años, con un 19,39%, y la más baja se encuentra en la franja de 25 a 29 años, con un 6,91%. En general, la brecha salarial se incrementa con la edad, adquiriendo valores más elevados en el tramo de entre los 45 a los 59 años; lo que evidencia una progresiva ampliación de las desigualdades retributivas a lo largo del ciclo laboral.
El estudio pone de manifiesto diferencias importantes en las retribuciones percibidas por mujeres y hombres de forma sistemática y persistente en todas las variables analizadas (edad, estudios, nacionalidad, tipos de jornada, sector de actividad, ocupación, comunidad autónoma); y aunque la brecha ha descendido en la última década, el ritmo es lento e irregular, condicionado por la situación del mercado laboral y frenándose en periodos de crisis (crisis financiera y COVID-19).
Segregación formativa
El origen de las diferencias en las retribuciones entre mujeres y hombres se encuentra en la segregación formativa y la posterior segregación horizontal y vertical, que sitúa a mujeres en profesiones que se encuentran en la parte más baja de las escalas salariales y que en muchos casos se asocian con los roles tradicionales.
La mayor brecha retributiva, de un 29,89%, se da entre las personas con Formación Profesional de Grado Superior y estudios primarios, y la más baja en estudios universitarios, especialmente en las diplomaturas, con un 16,69%. La elevada diferencia en los estudios de FP se atribuye a la segregación por sexo de las familias profesionales y a la infravaloración económica en el mercado de las profesiones más feminizadas.
A pesar de que desde mediados del siglo pasado las mujeres se han incorporado de manera masiva al trabajo remunerado, los hombres no han asumido en la misma medida las tareas domésticas y de cuidado de menores y mayores dependientes. Esto provoca que las mujeres sigan asumiendo dichas tareas y flexibilizando su participación laboral, con el correspondiente impacto en sus carreras profesionales e ingresos presentes y futuros.
Este impacto se aprecia con mayor claridad en los hogares monomarentales, y en las pensiones, que reflejan las discriminaciones y diferencias en los ingresos y cotizaciones que las mujeres han ido acumulando a lo largo de sus vidas, traducidas en un mayor riesgo de pobreza en su vejez.
Infravaloración del trabajo de las mujeres
Por otra parte, hay una sistemática atribución de menor valor al trabajo de las mujeres, considerándolo como algo secundario o de inferior utilidad. Esto se refleja en un gran número de sesgos en la valoración del trabajo de las mujeres. Se considera que las profesiones más feminizadas no suponen esfuerzo, o que, en general, las mujeres están menos cualificadas que los hombres para el desempeño de un puesto, especialmente si éste es de responsabilidad.
Avance hacia la igualdad retributiva
Pese a que el ritmo es más lento del deseado, las brechas disminuyen y se avanza hacia una menor diferencia en las retribuciones de mujeres y hombres.
Las políticas y estrategias públicas en materia de igualdad retributiva, especialmente desde el año 2019, están dando un importante impulso al fomento de la igualdad retributiva por parte de empresas y administraciones públicas
La progresiva subida del SMI (con un incremento acumulado del 61% desde 2018), la Ley Orgánica 2/2024 de Representación Paritaria y las medidas y recursos dirigidos a fomentar la conciliación y corresponsabilidad, como la ampliación en 2025 del permiso por nacimiento hasta las 19 semanas retribuidas e intransferibles para cada persona progenitora, son un ejemplo de ello.